miércoles, 27 de mayo de 2009
sábado, 23 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
El amor que me juraste
Por alguna razón, los jóvenes de este siglo parecen tomarse las cosas de otra manera. Al menos desde afuera se los ve más relajados y desentendidos de las viejas tensiones entre los sexos, y por lo general emacipados del mandato matrimonial. Tampoco se los ve, hay que decirlo, particularmente enamorados. Las parejas se forman en términos más amistosos que pasionales, más por afinidades personales que por aquella indomable y galvánica atracción. En ocasiones estas parejas funcionan muy bien, se forman familias, se consolidan afectos. Otras veces los amores se desvanecen y los amantes se separan. Nadie se tira por eso debajo de un tren, como Anna Karenina, ni se muere de pena, como Cathy Earnshaw en Cumbres borrascosas.
Hoy en día nadie tiene tiempo para eso. Hubo épocas en que el éxito o el fracaso de un romance podía representar para una mujer la clave de todo su futuro, y si ese amor terminaba su vida entera se caía a pedazos. Eran otros tiempos: los de Jane Austen. En cuanto a las mujeres comenzaron a hacerse cargo de su propia vida, y muchas veces también de la de sus hijos, el amor tal como lo conocíamos cambió de lugar. Ahora las mujeres estaban fuera de su casa, tenían otras responsabilidades; las reglas de juego se modificaron. Pero, básicamente, dicho esto con toda la cautela del caso, podría decirse que el juego en sí mismo perdió interés. Sufrir por amor parece ser cosa del pasado.
Tal vez se trate de una nueva negociación entre las prohibiciones y los permisos. Ya se sabe: nada mejor que una prohibición para estimular el deseo, la tentación y la avidez. Nada mejor que una prohibición para poner a prueba nuestra fuerza moral por encima de toda compulsión al pecado. La prohibición es un verdadero exilir del amor y el más poderoso afrodisíaco. Es lo que convierte en un encuentro trivial en una obsesión, y una aventura de verano en un destino.
El permiso, en cambio, es un enemigo de cuidado: mata el deseo y favorece el tedio. Para ser justos, hay que reconocer que los permisos abrieron barreras sociales, modificaron leyes, y educaron la mirada hostil. Pero estos permisos nacieron de prohibiciones endémicas, históricas, que durante siglos acumularon una cólera ancestral.
Los más jóvenes de hoy son difentes de los de antes. Es la generación que aprendió a usar la computadora antes de caminar.
sábado, 16 de mayo de 2009
Todo empezó con aquel sábado que tanto espere y que por fin llegó
Recuerdo que estaba nerviosa pero ansiosa por verte
necesitaba tenerte entre mis brazos, poseerte
Fueron más de mil mensajes, cien noches pensando en tí
Por fin llego el día esperado que tanto soñé vivir
Pues aún recuerdo ese momento, el reencuentro en esa estación
Tu tan guapo como siempre, esperándome en un rincón
Te había hechado tanto de menos, por fin te tenía conmigo
Al principio se me hizo extraño, tras 6 meses como amigos
Aún nosé como explicarlo, creerlo fue complicado
Y tenerte junto a mi trazar un camino a tu lado
Empuria Brava fue el lugar donde empezó la felicidad
Donde se abrió la confianza, aún más de la que ya había
Besarte, se me hizo extraño
Rápido me acostumbré
Solo quería estar contigo y de lo demás me olvidé
Por un instante tu eras mi vida, solo quería abrazarte
Besarte, tocarte, poseerte, hacerte mía
Y así fueron pasando días sin salir de casa y admirándote cuando dormías
Unidos por el destino, unidos por un sentimiento
Dos corazones unidos que latían al mismo tiempo
y por el otro es una historia de amor
Una historia de dos amigos unidos por la pasión
Es un cuento perfecto
Quizás un cuento sin final.
Tú un príncipe y yo la princesa con tacones de cristal
Me gustaría que este cuento
Fuese un cuento infinito
Porque cada momento contigo
Siempre es el más bonito
Somos distintos
Pero a la vez somos iguales
Las horas son discusiones las noches son personales
Son sueños y fantasías
Son mentiras y verdades
Este es mi cuento de hadas basado en hechos reales
Mi cuento de hadas son hechos reales entre cojines y sábanas
Entre abrazos y almohadas
Besos caricias, la mirada enamorada
Les cuento nuestra historia, un humilde cuento de hadas
Mi cuento de hadas son hechos reales entre cojines y sábanas
Entre abrazos y almohadas
Besos caricias, la mirada enamorada
Les cuento nuestra historia, un humilde cuento de hadas
No me preguntes un porque
Lo único que se es que te quiero
A veces cuando estoy sola
Me rayo y me entra el miedo
Miedo a perderte
Si tú te vas yo voy contigo
Porque tu sigues llenándome y no quiero estar vacía
Mi objetivo en esta historia sólo es hacerte feliz
Porque una sonrisa tuya es más que todo para mí
Querer contra el viento y la marea
Si tú vas conmigo
A contra corriente hasta donde nos lleve este río
El destino esta en tus manos y en las mías tambien
Recorrer esos caminos que jamás recorrió nadie
Agarrados de la mano olvidando el sufrimiento
De las pausas, de los cortes y de esos malos momentos
Que toda relación sufre
Y esto es que esto va por temporadas
Lógicamente estaré en las buenas y aguantare las malas
Porque en una relación se esta para lo bueno y lo malo
Ya en año y medio y hasta ahora todo hemos superado
Y se que perderás gente pero a mí me tendrás siempre
Y yo a ti te tendré a ti cada milésima en mi mente
Me enamoré de tí solo con mirarte a los ojos
Una mirada tuya conseguía ponerme roja
Eres mi mundo, mis estrellas, mi luna y también mi sol
Eres la luz que me ilumina las noches cuando estoy sola
Lo eres todo para mi me das todo a cambio de nada
Y es que para mi tu amor es todo lo que deseaba
Me gusta despertarme y ver que te tengo a mi lado
Despertar y ver tus brazos a mi cintura agarrados
Y es que la cama sin ti se siente sola y vacía
Igual que yo hoy pensando en lo que en este momento haría
Cada segundo contigo
Siempre es mi mejor momento
Nuestra historia es mi cuanto favorito de entre cientos
Lo leo cada noche
Quiero ser tu cenicienta
Yo siempre seré la bella y tú la bestia
Aunque no crea en el amor
Es distinto contigo
No me veo sin tí
Quiero seguir el recorrido
Creo en ti, creo en mi, te guardo en mi mejor recuerdo
Y en mi corazón siempre estarás, serás mi mejor cuento
Mi cuento de hadas son hechos reales entre cojines y sábanas
Entre abrazos y almohadas
Besos caricias, la mirada enamorada
Les cuento nuestra historia, un humilde cuento de hadas
Mi cuento de hadas son hechos reales entre cojines y sábanas
Entre abrazos y almohadas
Besos caricias, la mirada enamorada
Les cuento nuestra historia, un humilde cuento de hadas
♥Porta♥
viernes, 15 de mayo de 2009
Recuerdos de odio
No solo por que digas lo que digas vas a hacerme sentir mal, porque las palabras pasan y ya, son las acciones las que hacen verdadero daño.
Para odiar a alguien primero tenes que encontrar algo en esa persona para que llegues a decir y sentir que odias. Yo ya dije y sentí el odio, un sentimiento raro, un sentimiento confuso, que te hace sentir grato y al mismo tiempo culpable al decir eso a una persona a la cual una vez había sido cercana a vos, la que te había prometido ser tu amiga/o para siempre que aunque no se hablaran por un tiempo, después se pedían disculpas, se sonreían mutuamente y se abrazaban; lindos recuerdos aquellos que fueron tirados a la basura por lo que encontré en vos y lo que vos encontraste en mi, que en vez de pedirnos disculpas más nos enfadábamos, más nos insultábamos, toda la amistad pasada, todas esas llamadas telefónicas que hacíamos, todo lo contado fue roto en instantes, en cada uno de nuestras peleas.
Y después de todo eso empezaron las acciones, las malditas acciones que nos lastimaron mutuamente, esas acciones que queremos borrar de nuestra memoria pero en nuestros momentos de tristeza y nostalgia vienen y nos abrazan para sentir un dolor insoportable que pedimos a gritos que se valla, que todo vuelva como antes, pero las cosas ya están dichas y hechas, el tiempo no se puede volver atrás solo seguir en el camino que armamos y mirar hacia el frente. Esos caminos que se fueron separando más y más con cada pelea que teníamos, con cada acción que sentíamos que serbia para aliviar nuestro dolor y cuando lo razonábamos nos invadía la culpa. Por eso ya después de un tiempo vuelen a cruzarse nuestro caminos que hacía tiempo se había separado, y cuando nos miramos a los ojos sentíamos todavía el remordimiento de haber hecho y dicho todas esas cosas. Y en el mismo momento nos pedimos disculpas con lágrimas en los ojos.
By: N4ch170 (my cousin)


